Consejería en el embarazo y 9 meses de lactancia (6 meses de lactancia materna exclusiva + 3 meses de alimentación complementaria para cuidados del bebé), alimentación durante la lactancia

¡Si amamantando estás, el miedo a comer de todo te debes quitar!

Alimentación durante la lactancia: La lactancia es la única forma de alimentación natural que alguien desde su nacimiento puede (y debe) tener. Como digo, siempre en cuanto a nutrición, la ciencia avanza y junto con ella nuevos conceptos y formas de alimentación, que –para bien o para mal– nos hacen cuestionarnos y dudar, incluso de todos aquellos procesos normales que como mujeres tenemos; por ejemplo, embarazo y lactancia.

La alimentación durante la lactancia es un tema en el que opinan TODOS, buscando aconsejar a la madre en lo que debe comer “para que su leche tenga una mejor calidad y el bebé una mejor nutrición”. Es común escuchar:

  • A la madre: “Mi alimentación fue buena, mírate tú tan bien que estás… ¡hazme caso!”
  • A la vecina: “Cuando amamanté a mis hijos comí esta lista de alimentos y míralos, sanos y fuertes”
  • A la amiga: “Investigué en internet y vi que está de moda comer estos alimentos…”
  • Al esposo: “Te adoro amor, aún con esas libras de más, pero si quieres hacer dieta para bajar, hazla…”

(Y mientras toda esa lista de consejos ronda en tu cabeza, ¡ahí está el bebé con ganas de ser amamantado y esperando recibir lo mejor!)

La fisiología o mecanismo por el cual es posible la lactancia es un proceso totalmente natural. Tu cuerpo sabrá con exactitud lo que el cuerpo de tu bebé necesita, lo tuvo dentro de él por un buen tiempo, “formándolo”, así que se encargará de hacer ese valioso trabajo para ofrecerle lo mejor, aunque eso signifique, dejar a un lado la atención a tus necesidades nutricionales. En otras palabras… tu cuerpo deja de atenderte a ti, por atender a tu bebé.

La leche materna es un alimento tan maravilloso, que jamás terminaremos por descubrir los más de 200 componentes nutricionales y no nutricionales que tiene, eso significa que, recibas ciertos alimentos o no, tendrá con exactitud los nutrientes ideales que tu bebé necesita, con la mejor calidad y en la cantidad correcta.

Se preguntarán entonces: ¿Por qué siempre recomiendan quitarse alimentos como huevo, brócoli, coliflor, palta, pescado, naranja, caraotas, etc. si tan buenos que son? O ¿Por qué es que se debe comer bien para que le leche tenga una mejor calidad?

Ya mucho se ha dicho que en esta etapa se deben suspender varios alimentos para evitar molestias en el bebé, como gases, cólicos, reflujo, alergias, etc. Lo cierto es que ninguna de esas molestias podría ser causada por incluir cualquiera de esos alimentos, ni que vayan a cambiar o a “arruinar” la composición de la leche.

Por ejemplo, así como los gases que el brócoli te podría causar a ti, jamás se transmitirían a través de tu leche, tampoco las molestias estomacales que podrían causarte las caraotas al comerlas en abundancia…

Hay alimentos que sí provocan molestias, pero no porque el alimento lo ocasione como tal, depende de factores que se han tenido alrededor. Así que siéntete con la libertad de comer alimentos que tu cuerpo “pide” y que sean saludables.

El amamantar es un trabajo bastante agotador, fácil estarás gastando unas 300-500 calorías; así que la alimentación debe ir más orientada a que tú te sientas bien, saludable, llena de energía y mucha vida.

Pero… ¿y los lácteos?

Es el único grupo de alimentos con el que debes tener cuidado. Las proteínas de la leche de vaca, como la caseína, tienen poder alérgeno y pasan con facilidad a través de la leche materna, por lo que una pequeña cantidad podría ocasionar reacciones en tu bebé como el tan famoso rash. Así que si tienes antecedentes de alergia a la proteína de la leche de vaca, lo mejor es que suspendas cualquier lácteo durante los meses en que amamantas, al menos los primeros, ¡y si no ves molestias en tu bebé lo mejor es consumirlos con moderación!

Un ejemplo  de cómo puede ser tu alimentación es éste:

  • Desayuno: Siempre recomiendo huevo, ayudará a controlar el apetito, es proteína de buena calidad, y no ocasionará alergias en el bebé. Puedes consumirlo solo o idealmente con el vegetal que más te guste. Otro día puedes elegir carbohidratos enteros como un plato de avena con papaya, además de aportarte fibra y nutrientes, te darán energía mientras amamantas.
  • Merienda (haz una en la mañana y otra en la tarde): Con la tarea de amamantar, lo que menos queda es tiempo, así que piensa en opciones prácticas, sencillas y saludables como: un puñado de nueces o almendras, una fruta, verdura como apio o zanahoria, o incluso yogur si no has tenido problema con los lácteos.
  • Almuerzo: Piensa en proteínas de buena fuente como pollo, salmón o atún, y en carbohidratos enteros como arroz integral, vegetales, o también quínoa. Un ejemplo sería, unas 4-6 ozs. de pollo, arroz integral y la cantidad que desees de vegetales como vainitas, espárragos, brócoli, etc. No te olvides de las grasas saludables, ¡así que una tajada de aguacate no vendría nada mal!
  • Cena: Para esta hora, luego de pasar amamantando, lo que debes querer es irte a la cama ya, así que lo mejor es hacer una cena súper ligera, como una ensalada con pollo o atún, vegetales gratinados o a la plancha, etc.

Además…

  • Toma abundante agua durante el día para que tu balance hídrico esté bien.
  • Piensa en un suplemento de Omega 3 (tu bebé y tú lo necesitan).
  • Evita alimentos procesados industrialmente por su alto contenido en sodio y azúcares, alimentos irritantes o bebidas alcohólicas, que podrían alterar el sabor de la leche y alimentos que ya sabes que te provocan molestias.
  • ¡Amamanta a libre demanda y listo!

En esta etapa, aléjate de las dietas estrictas y dedícate a disfrutar del arte de amamantar, ¡que con una alimentación sana, variada y balanceada bastará hasta para bajar esas libras de más!

Tags: #lactancia #bebe #dieta #alimentación #nutrición #mama #dietamaterna, alimentación durante la lactancia

About Author

Nutriflaca

Es nutricionista, máster en salud pública y programas de alimentación infantil. Su pasión por los niños la ha llevado a guiar arduamente a madres embarazadas y en período de lactancia, con el fin de dar al bebé el mejor comienzo de vida. Nace ahí su interés por especializarse en el manejo clínico de la lactancia materna y temas de embarazo.

Related posts

nutrilacta cita gratuita online nutriflaca La primera semana de agosto se celebró la Semana Mundial de la Lactancia Materna bajo el tema “Construyendo alianzas para proteger la lactancia materna: por el bien común, sin conflicto de interés”.

Semana Mundial de la Lactancia Materna: Tenemos algo especial para ti

La primera semana de agosto se celebró la Semana Mundial de la Lactancia Materna bajo el tema “Construyendo alianzas para proteger la lactancia materna: por el bien común, sin conflicto de interés”. Como lo he mencionado antes en mis redes sociales, “unidos” hacemos más, pero no solo creando alianzas entre entidades gubernamentales y no gubernamentales, sino con nosotras mismas, como mamás con la total capacidad de amamantar.

Para algunas es “subida” de la leche y para otras es bajada de la leche. En realidad cualquiera de los dos términos aplica para la sensación que experimenta la madre en los primeros 4-5 días postparto de que su leche “ya empezó a fluir”.

Subida/bajada de la leche

Para algunas es “subida” de la leche y para otras es bajada de la leche. En realidad cualquiera de los dos términos aplica para la sensación que experimenta la madre en los primeros 4-5 días postparto de que su leche “ya empezó a fluir”.

No Comments

Give a Reply